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La
recuperación de los mercados como punto de encuentro social,
económico y cultural es un hecho. A pesar del daño
que les ha supuesto el crecimiento masivo de las grandes superficies
comerciales, han sabido reinventarse, potenciando la calidad y
el trato al cliente como valores añadidos. El Mercado de
la Boqueria, situado en las céntricas Ramblas de Barcelona,
es un claro ejemplo. Convertido en estandarte de la gastronomía,
y con unas cuantas décadas de tradición a sus espaldas,
es ya todo un referente cultural en el mapa gourmet mundial.
Y es que no hay más que dar un pequeño paseo por
sus galerías para disfrutar de una fiesta de colores, sabores
y aromas. Su especialización es tal que podemos encontrar
comercios que se dedican exclusivamente a un solo alimento: es
el caso del plátano, los huevos o el bacalao. Las fruterías,
pescaderías, charcuterías y carnicerías de
toda la vida conviven con puestos que se dedican sólo a
los chocolates y bombones, los quesos, los frutos secos, las hierbas
aromáticas o las legumbres. |